Control ginecológico anual: qué incluye y desde qué edad hacerlo
Qué se revisa en el control ginecológico, cuándo se hacen el PAP y la mamografía y cómo prepararte para la consulta.
El control ginecológico es una consulta preventiva que conviene hacer una vez por año. Además de los estudios de rastreo, es un espacio para hablar de anticoncepción, del ciclo menstrual, de la salud sexual y de cualquier duda.
¿Qué se revisa?
- Entrevista: antecedentes personales y familiares, características del ciclo, método anticonceptivo, embarazos previos y síntomas.
- Examen físico: incluye el examen mamario y, cuando corresponde, el examen ginecológico.
- Estudios de prevención según la edad.
Papanicolaou (PAP)
El PAP permite detectar cambios en las células del cuello del útero antes de que se transformen en cáncer. Las recomendaciones nacionales indican:
- Comenzar a los 25 años.
- Después de dos resultados normales consecutivos, repetirlo en general cada tres años.
- En algunas situaciones, a partir de los 30 años se utiliza el test de VPH.
Para que el resultado sea confiable, conviene no estar menstruando y evitar relaciones sexuales, duchas vaginales y óvulos en los dos días previos.
Control mamario
El examen mamario forma parte de la consulta. La mamografía de rastreo se recomienda en general entre los 50 y los 69 años, cada dos años. Si hay antecedentes familiares de cáncer de mama, el ginecólogo puede indicarla antes o con otra frecuencia.
Anticoncepción
La consulta es un buen momento para elegir o revisar el método anticonceptivo según tus necesidades, tu salud y tus planes.
Cuándo consultar antes del control anual
- Sangrados fuera del período o después de las relaciones.
- Dolor pélvico o menstruaciones muy dolorosas.
- Flujo con olor o color distinto al habitual.
- Un bulto o cambio en las mamas.
- Si estás planificando un embarazo.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que hacerme el PAP todos los años?
No necesariamente. A partir de los 25 años, después de dos resultados normales consecutivos, en general se repite cada tres años. Tu ginecólogo te indica la frecuencia adecuada.
¿Si no tengo síntomas igual tengo que ir?
Sí. El control es preventivo: busca detectar cambios antes de que den síntomas.
