Dolor de rodilla: causas frecuentes y cuándo consultar al traumatólogo
Las causas más comunes del dolor de rodilla, qué cuidados ayudan al principio y qué señales indican que conviene consultar al traumatólogo.
La rodilla es una de las articulaciones que más trabaja y una de las que más consultas genera. El dolor puede aparecer después de un golpe o un mal movimiento, o de a poco, por sobrecarga o desgaste.
Causas frecuentes
- Sobrecarga y tendinopatías: por aumentar de golpe la actividad física, correr o saltar mucho.
- Dolor alrededor de la rótula: frecuente en personas jóvenes y deportistas; suele empeorar al subir escaleras o estar mucho tiempo sentado.
- Lesiones de menisco: pueden dar dolor, hinchazón y sensación de que la rodilla se traba.
- Lesiones de ligamentos: habitualmente después de un giro brusco; pueden dar inestabilidad.
- Artrosis: desgaste del cartílago, más común a partir de los 50 años.
Cuidados al principio
Ante un dolor leve, sin un golpe importante:
- Reducí la actividad que lo provoca, sin dejar de moverte.
- Aplicá frío local 15 a 20 minutos, varias veces por día, con un paño entre el hielo y la piel.
- Mantené la pierna elevada si hay hinchazón.
- No te automediques de forma prolongada.
Cuándo consultar al traumatólogo
- Si el dolor no mejora en una o dos semanas.
- Si la rodilla se hincha, se traba o sentís que “falla”.
- Si el dolor te despierta de noche o limita tus actividades.
- Antes de volver al deporte después de una lesión.
Cuándo ir a una guardia
- Si no podés apoyar la pierna o caminar.
- Si hay una deformidad visible después de un golpe.
- Si la rodilla está roja, caliente e hinchada y además tenés fiebre.
Qué llevar a la consulta
Si ya te hiciste radiografías u otros estudios por la misma molestia, llevalos. Contá cómo empezó el dolor, qué lo empeora y qué lo alivia.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que hacer reposo absoluto?
En general no. Suele indicarse reposo relativo: evitar lo que provoca dolor sin dejar de moverse. El traumatólogo te indica qué podés hacer según la causa.
¿Siempre hace falta una resonancia?
No. Muchas veces el diagnóstico se orienta con la entrevista y el examen físico. Los estudios se indican cuando aportan información para decidir el tratamiento.
